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"Extraño ruido"

Eduardo, Campeche, 2017.

Recuerdo que era un fin de semana, mis amigos y yo no teníamos planes para ese día y lo mejor que se nos pudo haber ocurrido fue ir a dormir a casa de uno de ellos. Todos sabíamos que en su casa pasaban cosas extrañas, digamos que cosas paranormales y él siempre tenía una historia nueva que contarnos cada que lo veíamos, por lo que decidimos que "era una buena idea quedarnos con él".

Estábamos en la sala a oscuras mientras platicábamos por ratos, aunque es verdad que la mayor parte del tiempo estuvimos en el celular. Pasó al menos una hora y cada quien seguía distraído con su teléfono, hasta que escuchamos un desagradable sonido que provenía de la cocina, nosotros estábamos en la sala que se encuentra a un lado de la cocina por lo que no podíamos ver directamente. Para ser preciso, el sonido que logramos oír no era el de una persona, bueno, era un sonido gutural (sonido creado o relacionado por la garganta al forzarla) pero no era así, ya que no había nadie más en la parte de adelante de la casa, sus padres se encontraban hasta la parte de atrás y si hubieran ido a la cocina los hubiéramos visto, pero no, la cocina estaba vacía y oscura solo ese singular e inoportuno sonido proveniente de una deshabitada cocina, como el de un animal o algo mas pero claramente no era el sonido de una persona o al menos no una de este mundo. Hubo un silencio prolongado, nos miramos fijamente, tratando de entender que era, cuando volvimos a escuchar un ruido, esta vez era como si alguien estuviera caminando, incluso escuchamos cómo se movieron algunos platos que habíamos dejado ahí, por lo que decidimos ir. Éramos tres personas que más podría pasar. Nos fuimos acercando lentamente hasta que mi amigo, el que vivía ahí, prendió la luz de la cocina, aparentemente todo se veía normal, puede ser que los platos estuvieran acomodados de diferente manera, también observamos que había una botella en el suelo, una que habíamos dejado sobre la mesa, pero de ahí en más todo parecía normal. Tomamos un poco de agua y hacíamos bromas al respecto, supongo que queríamos disimular los nervios que teníamos por lo que recientemente había sucedido, cuando... En la sala donde habíamos estado jugando, escuchamos exactamente el mismo crujido que escuchamos hace unos minutos en la cocina, - donde nos encontrábamos actualmente- está vez no lo pensamos dos veces y con una incomodidad, sin voltear a la sala nos dirigimos hacía al cuarto lo más rápido posible, incluso creo que dejamos la luz prendida de la cocina pero a quién le importaba, en ese lapso lo más importante era sentirnos seguros y definitivamente ahí no lo estábamos. Nos cuestionamos por un buen rato todo lo que habíamos experimentado pero nunca llegamos a una respuesta lógica, y con el paso de las horas nos fuimos durmiendo uno por uno.

Al siguiente día, ya más tranquilos, hablamos de lo sucedido y nos comentó que habían estado pasando cosas aún peores. Hasta donde sé, sigue escuchando ruidos, incluso viendo cosas aún más fuertes de las que viví ese día. Espero contarles más experiencias en otra ocasión. Este es mi relato.

 

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